Un servicio de hosting, también conocido como alojamiento u hospedaje web, es el espacio físico y las conexiones necesarios para ubicar un sitio web en Internet, desde las sencillas páginas familiares que celebran el nacimiento de un bebé hasta los grandes portales de noticias o los websites de bancos y agencias gubernamentales.
Contratando tu propio servicio de hosting puedes subir a Intenet desde las fotos de tu boda, para que las consulten tus amigos repartidos por el mundo, hasta tu blog o tu sitio web especializado en recetas de tartas de frutas. También puedes subir archivos musicales y videográficos y virtualmente cualquier otro fichero que se te ocurra. Si lo tienes en tu ordenador, puedes colgarlo en tu servidor.
2. ¿Qué es un servidor?
Un servidor es la máquina que aloja tus archivos de modo que estén accesibles a través de Internet. Se trata básicamente de un ordenador, aunque por lo general cuenta con mayor potencia que una computadora de sobremesa cotidiana. Se ubican en las llamadas "granjas de servidores" y datacenters, lugares especialmente construidos y asegurados para garantizar la permanencia en línea de las máquinas.
3. ¿Qué es un proveedor de hosting?
Los proveedores de hosting son las compañías especializadas en suministrar espacio web a los clientes. Existen desde gigantes de alcance mundial, propietarios de sus propios datacenters, hasta pequeños revendedores que, en resumidas cuentas, se limitan a intermediar entre los clientes y las grandes compañías a cambio de una comisión.
4. ¿Cuántos tipos de hosting existen?
Básicamente cinco, cada uno de ellos con sus propias especificaciones técnicas.
Alojamiento web compartido. Es el servicio más asequible y, en términos generales, la solución idónea para los principiantes. Cada cliente alquila un determinado espacio del disco duro de un servidor y una tasa de transferencia, es decir, una cantidad de flujo de datos. La desventaja reside en que una misma máquina es repartida entre cientos de clientes, lo que puede constituir una gran merma en la fiabilidad, seguridad y estabilidad del servicio.
VPS, servidor privado virtual. Se trata de un servicio intermedio entre el alojamiento web compartido y el servidor dedicado. Incorpora más potencia que los primeros, como por ejemplo mayor cuota de memoria RAM y ciclos del procesador, además de permitir instalar aplicaciones por parte del usuario. Es importante tener en cuenta que usualmente los VPS requieren unos conocimientos técnicos más avanzados que los compartidos, aunque esto último puede compensarse con un servicio managed, es decir, gestionado por los profesionales del proveedor de hosting. Claro está, dicha opción incrementa el precio final del producto.
Servidor semidedicado. Aunque relativamente poco frecuente -- numerosos proveedores no lo ofertan en su gama de productos--, incluye la facilidad de uso de los servidores compartidos con una gran potencia que tiene más que ver con los servidores dedicados. La sencilla fórmula consiste en dividir un mismo servidor entre pocos clientes, de modo que cada uno de estos cuenta con una gran cantidad de recursos: memoria RAM y ciclos del procesador, sobre todo.
Servidor dedicado. Se trata de la opción más poderosa y también de la más cara. El cliente alquila una máquina completa para su uso y, por tanto, cuenta con todos y cada uno de los recursos del servidor. Su manejo requiere conocimientos técnicos avanzados y, básicamente, uno puede utilizar el servidor para todo aquello que desee.
Colocation. Con esta última opción, el cliente utiliza un servidor de su propiedad en las instalaciones de un proveedor de hosting. Éste último se limita a ofrecer las conexiones y las opciones de seguridad y permanencia que precisa una máquina de esta naturaleza.
5. ¿Cuál es el hosting más adecuado para mí o para mi cliente?
Eso depende de tus necesidades. Deberás reflexionar sobre ellas y, una vez llegado a una resolución, escoger una de las opciones posibles. No obstante, las siguientes indicaciones pueden resultarte de gran ayuda. Léelas con atención.
Alojamiento compartido:
Precios ajustados y apto sobre todo para sitios web personales como blogs, pequeños foros y álbumes familiares.
Apto para sitios web de comercio electrónico siempre que se trate de un proveedor de hosting respetado (los precios son algo más altos).
La disponibilidad del sitio web puede sufrir algunas interrupciones, de modo que debes preguntarte si es ésta una rémora con la que estás dispuesto a convivir.
Los servidores compartidos alojan cientos de sitios web de distintos clientes, todos los cuales han de compartir memoria RAM y potencia del procesador.
Fácil de manejar mediante paneles de control intuitivos que, por lo general, cuentan con tutoriales y guías en vídeo que proporcionan una introducción sencilla a los nuevos usuarios.
Servidor Privado Virtual.
Mucho más potentes que los servidores compartidos. Apto para sitios web que requieren recursos intensivos, como por ejemplo blogs muy visitados, portales y foros frecuentados por muchos usuarios.
Seguridad y estabilidad mejoradas. Apto para sitios de comercio electrónico de gran envergadura.
El cliente puede instalar sus propios programas de ordenador y tiene acceso a funciones estructurales del sistema operativo.
Para los VPS selfmanaged, el cliente debe contar con conocimientos técnicos para hacer frente a las dificultades, o, en su caso, contratar un profesional (lo cual requiere una notable inversión adicional). Los VPS managed son gestionados por el proveedor, por lo que son mucho más fáciles de manejar. Obviamente el precio registra este plus de servicios.
Alojamiento SemiDedicado.
Incorpora la comodidad y facilidad de uso de los servidores compartidos, pero tanto la seguridad como la estabilidad son muy superiores.
Cada servidor está reservado para unos pocos clientes, de modo que no existe saturación.
Son potentes y resisten aplicaciones complejas.
Alojamiento dedicado.
Es el más caro. El control del cliente sobre el servidor alquilado es prácticamente ilimitado. Todos los recursos de hardware están a su disposición.
Apto para cualquier sitio web, aunque obviamente sólo debería contemplarse la posibilidad de alquilar un servidor dedicado en caso de que realmente se necesite semejante potencia y se esté dispuesto a pagar una factura más bien abultada.
¡Recuerda! Siempre puedes alquilar un servicio de hosting básico y ampliarlo a medida que crezcan tus necesidades. Los proveedores de hosting suelen ofrecer facilidades para las ampliaciones.
6. ¿En qué debería fijarme para contratar un servicio de hosting?
Obviamente el precio es uno de los factores principales a tener en cuenta, pero no el único. Muy a menudo obtienes lo que pagas y, al adquirir un hosting barato, adquieres también un servicio barato y deficiente.
Desde el punto de vista puramente técnico existen varias especificaciones que deberías considerar antes de adoptar una decisión. Son las siguientes:
Hosting compartido:
Espacio en disco. Se expresa en megas o gigas y hace referencia a la fracción de disco duro disponible para ti. Hoy día la media se encuentra en varios gigas, más que suficiente para la mayoría de los sitios web personales.
Ancho de banda. Se trata de la cantidad de datos que tu sitio puede transportar antes de exceder el límite e iniciarse las penalizaciones (pago por giga). Por lo general no es un asunto que deba preocuparte si tu sitio es modesto y no aspira a recibir miles de visitantes. Si, por el contrario, tienes grandes expectativas en mente, tómate muy en serio este punto.
Dominios adicionales. Hace referencia a la cantidad de sitios web distintos, cada uno con su propio dominio, que puedes albergar en un mismo espacio web (esto es , dividiendo los recursos locales entre el número de sitios web que tengas intención de alojar. Si, por ejemplo, has alquilado un servicio compartido de 1 giga y lo repartes entre cuatro dominios, cada uno contará de media con algo más de 250 megas.)
Cuentas de email. ¿Cuántas direcciones de correo electrónico podrás crear mediante tu servicio de hosting compartido? Si eres un usuario particular quizá tengas suficientes con dos o tres; pero si representas a una peña futbolística y cada miembro necesita su propia cuenta de email (paco@futbolerosanonimos.com, pedro@futbolerosanonimos.com, etc.), deberías elegir un hosting generoso en este aspecto.
¿Cuánto cuesta el exceso de tráfico? Si superas tu cuota de tráfico mensual (¡enhorabuena!), deberás pagar un plus por cada giga consumido. Normalmente 1€/Gb adicional.
VPS. Todo lo anterior más:
Memoria RAM exclusiva y burstable. La exclusiva es la memoria constante disponible para tus aplicaciones web. La burstable hace referencia a la memoria RAM disponible puntualmente. La exclusiva es la verdaderamente esencial.
Managed/ unmanaged (selfmanaged). Managed quiere decir gestionado por el proveedor de hosting. Resulta mucho más cómodo y algo más caro para el cliente. En caso de que se trate de un VPS unmanaged o selfmanaged, entonces el cliente necesita ciertos conocimientos técnicos para lidiar con la máquina, sobre todo en aquellos momentos en que se presentan dificultades.
Servidor semidedicado. Todas las cláusulas del hosting compartido más:
¿Cuántos clientes se alojan por máquina? Cuantos menos, mejor. Veinte mejor que cincuenta. (Aunque desde luego cincuenta mejor que quinientos [compartido].)
Servidor dedicado. Ver VPS
7. ¿Puedo contratar mi hosting y mi dominio con proveedores distintos?
Sí, por supuesto, y en opinión de algunos es lo más conveniente. Una vez contratado tu alojamiento web recibirás los DNS de tu proveedor, unos datos que deberás utilizar para configurar tu dominio, de modo que éste apunte hacia tu servidor. Tranquilo, es un proceso sencillo y apenas hay que rellenar dos casillas.
8. ¿Puedo contratar mi servicios de alojamiento web con una compañía extranjera?
Sí, y de hecho la decisión de adquirir alojamiento web de empresas afincadas en otros países --principalmente Estados Unidos-- comporta muchas ventajas, siendo los precios más económicos la principal de ellas. Aún más: incluso si adquieres un paquete de hosting de una compañía española, puede --y es probable-- que estés tratando en realidad con un intermediario de una compañía americana, solo que a precios más caros a causa de las comisiones y plusvalías. Dado que los paneles de control se ofrecen en español, no hay razones para preocuparse. (Por cierto, HostingHoy.com está alojada en Estados Unidos.)
9. ¿Cómo lidiar con la letra pequeña de los contratos de hosting?
Buena pregunta. Todas las respuesta se encuentran en el artículo "Que no te timen".
Proveedores
El alojamiento compartido es la opción ideal para principiantes: sencillo, económico y fácil de administrar.